Nuestra Ethiopía, así, con “th”, no es, en realidad, ningún país. Es una zona colindante con el mundo de los sueños, de las ideas… tal vez de las pesadillas de algunos –qué le vamos a hacer, no pretendemos gustarle a todo el mundo–. Los ethíopes, o sea, nosotros, no somos de ningún sitio. Habitamos en las ondas de nuestra radio de papel reciclado, y desde allí enviamos telegramas a tu corazón, a tu cerebro, o a la parte de tu cuerpo que ande más necesitada.
Somos los piratas de las ondas imaginarias. Navegamos por esos mares sin movernos de casa, y saqueamos sin piedad lo que podemos, para ofrecértelo a tí, sufrido visitante. Prometemos uthopías y, si podemos, las cumplimos, porque somos piratas con buen corazón.
Y no lo olvides: ser ethíope no es una cuestión geográfica, ¡es un estado mental!
Salud y buen viaje.
Dorita Ingalls
(editorial del Radio Ethiopia nº 8)

