La historia que hoy os presento se publicó en el nº 6 de Radio Ethiopia, en 1996. Por aquellos años, yo estaba muy dedicado a la pintura, y se me ocurrió hacer algo que fuese un cruce entre pintura e historieta, una serie de cuadros que, todos justos contaran una historia.
El trabajo, además, me dio la oportunidad de experimentar con distintas técnicas y materiales. La pena fue, que al ser la nuestra una revista muy modesta, hubo que publicarlo en blanco y negro, aunque los originales se pudieron ver en varias exposiciones, la más reciente en Beja (Portugal), en 2005.
Esta es, pues, la primera vez que se publica en color.
En 2006, el Capitán Trueno cumplió 50 añitos (muy bien llevados, por cierto). El Colectivo Detebeos, de Almería le dedicó, la exposición 50 Años con Trueno. Participaron un buen número de dibujantes: Adolfo Usero, Jaume Rovira, Paco Nájera, Mart, Idígoras & Pachi, Sergio Bleda, Jesús Merino y unos cuantos más.
Mi contribución fue esta historieta y el texto que reproduzco debajo:
El Capitán Trueno fue el segundo tebeo que hizo que se disparase (tal vez que se disparatase) mi imaginación. El primero fue Pumby. Después vendrían muchos otros, pero el Capitán representa para mí la aventura sin límites tal como yo la entendía en mi infancia, y tal como aún la entiende el niño que llevo dentro y que no me esfuerzo mucho en ocultar.
La historieta que he hecho para esta exposición es un homenaje a Victor Mora, Ambós, Fuentes Man, Ángel Pardo y todos los demás, pero también contiene guiños a Italo Calvino y Odilon Redón. ¿Que qué tienen que ver los unos con los otros? Todos me han hecho soñar.
Por cierto, se editó un jugoso catálogo, que recomiendo vivamente. No sé si quedarán ejemplares, pero puedes informarte en http://detebeos.blogspot.com/Rebuscando en mis viejas vergüenzas, me he topado con esto. Como veis, tiene solera, 14 años ya. No he hecho muchas cosas así de bestias, aunque nunca se sabe lo que nos puede deparar el futuro.
Salió en Radio Ethiopia, aunque esta es la primera vez que se publica a color. Hice dos dibujos más de la misma serie. Los subiré en breve, aunque este es el más espectacular, por razones obvias.
El del Sr. Z es un mundo imaginario no muy diferente del que conocemos. Como en el nuestro, sus habitantes se organizan en países y ciudades, tienen un gobierno y un ejército, adornan sus grises existencias con todos los cachivaches que la tecnología les suministra.
Pero si echamos un vistazo a este mundo, pronto descubriremos algunas sutiles diferencias: en el mundo del Sr. Z los humanos andan a cuatro patas, los animales hablan y usan corbata, y algunos objetos filosofean sobre la vida moderna. En lo referente a los niveles de conciencia, raciocinio y moral, la escala evolutiva parece haberse invertido: los humanos son, con diferencia, los seres más estúpidos del planeta, pero esto no es obstáculo para que ostente, sin el más mínimo pudor, el título de Rey de la Creación.
El Sr. Z es un típico ejemplar de esta ruin especie, que podríamos definir, siendo más bien generosos, como hombres-perro. Reúne todas las características: egoísta, holgazán, rastrero, cínico y con cierta tendencia a filosofar sobre asuntos banales. Exhibe su mezquindad sin el más mínimo recato, y se jacta de ser una eminencia conocimientos inúlites, y de poseer una personalidad apabullante, muy por encima de la media. En realidad, en esto se parece mucho a la mayoría de sus congéneres.
El Sr. Z no tiene oficio conocido ni cargas familiares. Despilfarra el tiempo de manera miserable, y esto no parece producirle el más mínimo cargo de conciencia –probablemente porque el Sr. Z no tiene conciencia. Le veremos dar interminables paseos, que nos permitirán ir conociendo poco a poco este mundo tan peculiar, y a los pintorescos seres que lo pueblan.
El Sr. vió la luz en alguna tarde-noche de 1998, fruto de mis largas y con frecuencia delirantes conversaciones con el guionista Lord Benburry. Las primeras historias, con guiones de Benburry, se publicaron en Radio Ethiopia. Posteriormente, realicé en solitario una serie de historietas de 1 página, que se fueron apareciendo en El Batracio Amarillo, Cretino, y algunas otras publicaciones.
Os presento hoy la primerísima aventura del Sr. Z. Originalmente, ocupaba las páginas centrales (en página doble) y la contraportada del Radio Ethiopia nº 9.
Guión: Lord Benburry Dibujos: Fritzpublicado en La Voz de Cádiz (25/11/09)























